Corría el año 1948 y el
Padre José Ignacio Ortega siendo el coadjutor de la Parroquia de Cáqueza La
Inmaculado Concepción de Cáqueza- Cundinamarca tuvo la gran idea de erigir un
busto en lo alto de la montaña para rendirle tributo a la Santísima Virgen
María; y con suma colaboración de la comunidad caqueceña en general y los
planteles educativos de la época, Colegio Salesiano Normal María Auxiliadora y
el instituto provincial de Oriente después colegio de Varones, se pudo llevar a
cabo este magno proyecto.
Los estudiantes
colaboraban subiendo todos los sábados ladrillos para construir el pedestal que
sostiene el enorme busto; lo subían a pie por el tortuoso y prolongado
trayecto.
En 1949 quedó listo este
hermoso monumento que pocos visitaban, que hoy en día tiene trazado un sendero
más definido sin tantos obstáculos, sendero que hace unos años se iluminó y ya
en a cumbre donde está erigida la Virgen de Monruta- Virgen de la Paz, permite
una espectacular panorámica del Municipio y varias de sus veredas ancladas en
un admirable contraste de verdes montañas que semejan un pesebre.
El primer sábado de cada
mes, partiendo del parque principal, este grupo de personas cada vez mayor sube
en peregrinación para unirse en el Santo Rosario a los pies de la Virgen María
y oran por las intenciones familiares, personales y comunitarias.
Fuente: Padre Pablo José
Tovar Arias (2014). Parroquia Inmaculada Concepción, Cáqueza Cundinamarca.